Carga teórica de la observación
La tesis de la “carga teórica” de la observación puede formularse así: toda observación tiene algún tipo de “carga teórica”, lo cual quiere decir que está influida por teorías, hipótesis o presunciones (implícitas o explícitas). Ninguna observación es “pura”, sino que siempre posee un condimento teórico o interpretativo. Observar implica interpretar. El texto distingue tres tipos de carga teórica:
*la carga teórica dada por las llamadas “hipótesis subyacentes”.
*la carga teórica que podemos llamar “instrumental”
*la carga teórica dada por los conocimientos y habilidades profesionales.
1. Carga teórica dada por hipótesis subyacentes.
El primer tipo de carga teórica, la más básica de todas, lo dan las llamadas “hipótesis subyacentes”, que están presentes en toda observación, sea científica o no. Por ejemplo. Veo tres personas a las 12.40 hs almorzando en el bar de la facultad. ¿Esta percepción viene ya “formada” desde afuera y me limito a recibirla pasivamente por mis sentidos? Evidentemente, no. Hay una interpretación, a veces inconsciente y automática, de los estímulos visuales que recibí. Por ejemplo, posiblemente no haya prestado mucha atención a una de las personas, que estaba de espaldas. Sólo tuve un contacto visual muy rápido con la parte posterior de su buzo y noté que tenía forma similar a la que tendría una persona sentada. Pero lo interpreté automáticamente como una persona más. Quizás su posición inclinada hacia adelante, sosteniendo en la mano algo que supuse que era un cubierto, me hizo pensar que también estaba almorzando: después de todo, estaba en el comedor con los demás, cuyos platos de comida también había observado rápidamente. Desde ya, eso podría ser equivocado: quizás era el único de los tres que estaba estudiando de un apunte, birome en mano, mientras los demás almorzaban. Más aún, el que los otros estuvieran almorzando es también una interpretación (seguramente basada en el conocimiento previo de que se suele almorzar a la hora en que los vi, además del aroma a almuerzo que se olía en el comedor). Pero entonces esa es otra presunción o supuesto más que utilicé, que acaso podríamos calificar de razonable y obvio, pero que sin duda estoy haciendo al decir que observé tres personas almorzando. (Si resultara que son vecinos de la zona y que habían visitado el bar de la facultad después de salir del boliche, quizás consideraría la posibilidad de que estén desayunando a esa hora mientras el resto almuerza.)
Los detalles del ejemplo podrían multiplicarse al infinito, pero el punto central ya está claro. La observación no se limita a “registrar” pasivamente aquello que percibo, sino que involucra una interpretación de qué estoy percibiendo. Lo que se recibe pasivamente son meros estímulos visuales, auditivos, etc, que en sí mismos dicen muy poco, y a los que damos forma o interpretación en base a expectativas, conocimientos, hipótesis y presunciones previas. Llamaremos a ese conjunto de supuestos y expectativas básicas que moldean la observación “hipótesis subyacentes” de la misma.
A un nivel más básico aún, la observación de un objeto que se acerca también involucra una interpretación de los estímulos recibidos por nuestros órganos sensoriales: nuestro cerebro interpreta automáticamente ciertas imágenes retinales de tamaño creciente como el acercamiento continuo del objeto y no como un agrandamiento real. También compara distancias de objetos mediante movimientos paralácticos. Esta interpretación está a la base de nuestro sistema perceptivo, que es coordinado por nuestro extraordinario procesador de información, el cerebro, que conecta e interpreta rapidísimamente la cantidad enorme y variada de estímulos recibidos por los sentidos para sonsacarles una información acerca de qué está sucediendo en nuestro medio inmediato. Esta interpretación básica del aparato perceptivo la clasificaremos también como formando parte de las “hipótesis subyacentes” de la observación.
2. Carga teórica instrumental/técnica
El segundo tipo de carga teórica que menciona el texto es la carga teórica instrumental, que viene dada por el uso de instrumentos y técnicas. Cuando, por ejemplo, usamos un microscopio para observar una célula, estamos presuponiendo que el instrumento es adecuado para su función (que realmente nos da una imagen amplificada de aquello que estudiamos); y estamos en particular confiando en que las teorías que explican el funcionamiento del microscopio (la óptica) son aceptables. La carga teórica en una observación de un objeto mediante un instrumento, podemos entonces decir, es la teoría que explica/fundamenta el funcionamiento del instrumento o técnica en cuestión: sólo si ésta es correcta puedo decir que efectivamente lo que ví es una imagen ampliada de lo que el microscopio enfocaba.
3. Carga teórica debida a la preparación profesional o científica del observador.
Viene dada por el acervo cultural, los conocimientos previos y habilidades acumuladas del profesional, que influyen en cómo y qué ve al mirar algo. Para tomar el mismo ejemplo de recién: al mirar por el microscopio, un biólogo puede decir que observa una célula porque sabe qué aspecto y estructura tienen las células; un lego, aun cuando confíe en que el microscopio le da una imagen amplificada y adecuada de lo que enfoca, no dirá que vio una célula sino, quizás, un ojo pequeño o un objeto parecido a un huevo frito. ¿Cuál es la diferencia entre ambas percepciones? Acá no se trata solamente de la carga que introduce la teoría que explica cómo funciona el instrumento sino de los conocimientos y habilidades profesionales o científicas previas que uno de los observadores tiene y de las que el otro carece.
Nota. Las hipótesis subyacentes son más comunes que la carga teórica instrumental y que la profesional, y afectan toda observación, incluso la no científica (la percepción cotidiana) como explicamos hoy con algunos ejemplos. Esto no es decir que la percepción científica carezca de hipótesis subyacentes básicas. Por el solo hecho de usar el aparato perceptivo, como vimos, esas hipótesis subyacentes ya están operando. Además, al interpretar que lo que está viendo es (pongamos) una célula del perro cuyo posible cáncer está investigando, el veterinario no sólo usa sus conocimientos biológicos sino que emplea presunciones (hipótesis subyacentes) más o menos obvias como, por ejemplo, la de que su ayudante no se confundió al colocar la muestra (poniendo células de otro perro distinto).
La moraleja de todo esto: no hay algo así como observación “pura” si por esto se entiende un conocimiento perceptivo independiente de toda interpretación y de todo supuesto previo. Observar no es meramente recibir estímulos sensoriales (que en sí mismos no “dicen” nada), sino también, a la vez, darles una forma o interpretación (muchas veces inconsciente) que construye una información sobre el objeto observado que no estaba en el mero estímulo.
Nota 2. ¿La existencia de carga teórica no anula la distinción entre términos teóricos y términos observacionales? Para nosotros (y nuestros exámenes), no. Simplemente diremos que los términos observacionales denotan siempre objetos que son observables, pero con carga teórica. Eso no los convierte en términos teóricos: siguen siendo observacionales.
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